En una vida tan corta e incierta parece cruel hacer algo que pueda privar al consuelo de la fe cuando la ciencia no puede remediar su angustia. Los que no pueden soportar la carga de la ciencia son libres de ignorar sus preceptos. Pero no puede servirse la ciencia en porciones aplicándola donde nos da seguridad e ignorándola donde nos amenaza... nuevamente, porque no somos bastante sabios para hacerlo. Excepto si se divide el cerebro en compartimentos estancos, ¿cómo es posible volar en aviones, escuchar la radio o tomar antibióticos sosteniendo al mismo tiempo que la tierra tiene unos diez mil años de antigüedad y que todos los sagitarios son gregarios y afables?
¿He oído alguna vez la voz de un escéptico que se creyera superior y despreciativo? Sin duda. A veces incluso he oído ese tono desagradable, y me aflige recordarlo, en mi propia voz. Hay imperfecciones humanas en todas partes. Incluso cuando se aplica con sensibilidad, el escepticismo científico puede parecer arrogante, dogmático, cruel despreciativo de los sentimientos y creencias profundas de otros.
Todos tenemos un gran estima a nuestras creencias, Son definitorias hasta cierto punto.Cuando aparece alguien que desafía nuestro sistema de creencias porque considera que la base no es buena -o que, como Sócrates, se limita a hacer preguntas molestas que no se nos habían ocurrido o nos demuestran que hemos escondido bajo la alfombra las presunciones subyacentes claves- se convierte en mas que una búsqueda de conocimiento. Lo sentimos como un ataque personal.
Esta claro que el uso del escepticismo tiene límites. Debe aplicarse algún análisis de coste-beneficio y si el confort, el consuelo y la esperanza que ofrece el misticismo y ka superstición son altos, y el peligro de creer en ellos es bajo, ¿no deberíamos guardarnos nuestros recelos? Pero el tema es engañoso. Imaginemos que entramos en un taxi de una gran ciudad y, en el momento en que se sienta, el taxista le empieza a arengar sobre las supuestas iniquidades e inferioridades de cierto grupo étnico, raza o nacionalidad. ¿Es mejor mantenerse callado, sabiendo que el que calla otorga? ¿O tiene la responsabilidad moral de discutir con el, expresar indignación, incluso bajar del taxi porque sabe que el silencio le alentara la próxima vez mientras que disentir con vigor le obligara a pensárselo dos veces? Del mismo modo, si asentimos en silencio al misticismo y la superstición -incluso cuando parecen ser poco benignos- somos cómplices de un clima general en el que el escepticismo se considera poco correcto.
El mundo y sus demonios (Capitulo 17)
Releyendo esta mañana uno de mis libros favoritos, me encuentro con estos excelentes párrafos que dictan exactamente lo que venia pensando hace unos días. Resulta que a mi madre recomendado por una tía, se le ocurrió prender un incienso, si esos que son para ahuyentar las energías malignas y las malas vibras. Yo creyendo a mi madre tan inteligente y sale con esas cosas. Al principio no fue ese el problema si no que el humo de dicho incienso inútil no sirvió para nada mas que no fuera para marearme y cerrarme la garganta al punto de que me dolía la garganta al respirar por la boca.No estoy exagerando seguramente había sido tanta la energía maligna que acabo irritándome la garganta. El problema empieza cuando se afecta a los demás, así suelo pensar en veces y de no haber sido porque la garganta se me cerro no le hubiera reclamado a mi madre, pero bueno, aqui están las inspiradoras palabras del señor Sagan que siempre ponen a reflexionar, así que familia lo siento, pero sus estúpidas creencias no deben de mi ningún respeto, respeto a su persona y los estimo, los amo, yo soy parte de ustedes, pero por favor dejen de creer que la luna es de queso y que todos creemos lo mismo, no se ofendan si algún día vuelvo a salir con mis preguntas que no tienen respuesta o que mas bien si la tiene y ustedes no las quieren ver. Renuncio otra vez a quedarme callada como cuando era un nena pequeña y me decían que jamas contradijera a mi madre porque era de mala educación. Si están en un error, se los señalare, que lo quieran aceptar ya es su problema, llámenme como quieran PERFECTA MORÁN, CORREGIDORA, me da igual, a fin de cuentas yo siempre creí lo mismo que ustedes, pero afortunadamente me abrí un poco mas de mente para ver mas allá de mis narices. Si yo tengo un error y me lo dicen lo aceptare, pero por favor, no me vengan con que eso de una simple envidia va a alterar mi alma y necesito una limpia de huevos.
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